Acuéstate en la cama, boca arriba, coloca las manos a los lados y lentamente cierra los ojos, confía en ti, deja que todo fluya… y entonces, siente como todo te viene a la cabeza, una tras otra, incesantes imágenes pasan rápidas y lentas frente a ti… te dejas llevar, sonríes, disfrutas de esos momentos felices, de tus momentos felices, pero de repente se borra tu sonrisa, otra imagen ronda tu mente pero esta vez pasa despacio, tan despacio que podrías jurar que hay momentos en los que se para. Estas ahí, sentada en tu cama, boca arriba, con las manos a los lados, esta vez, sin darte cuenta, tus puños están cerrados y tienes el ceño fruncido y aunque no tengas tan claro de querer seguir así, no haces nada- sigues viendo esa imagen parada que parece que quiere volver a abrir tu herida, esa herida tan profunda que tanto te costó cerrar y parece que va a volver a abrirse. De repente, sientes algo… una lagrima cae inocentemente por tu mejilla, quieres pararla pero eres incapaz y entonces sucede… aparece despacio otra imagen, tu mejilla se vuelve a mojar irremediablemente. Intentas volver a pararla pero algo te lo impide... ¿Qué es? Mas imágenes aparecen en tu mente, brotan de la nada, te aferran a la cama donde ahora en tus ojos abiertos brotan lagrimas llenas de recuerdos, no consigues pensar con claridad y cuando lo consigues solo te viene una pregunta a la cabeza, estas asustada porque eres consciente de que es pregunta te hundirá, pero no haces nada por evitar hacértela y te la haces... ¿Dónde estará él ahora? Y bummmm, un torbellino de preguntas azotan tu cabeza… ¿Pensará en mí?, ¿Me querrá?, ¿Qué estará haciendo?, ¿Por qué?.. De repente te das la vuelta, te abrazas a la almohada que tantas noches ha sido tu cómplice, te das cuenta que todo ha cambiado en cuestión de minutos; lo que antes era una sonrisa ahora sin duda es un sollozo, una cara triste... y ahora pregunto yo: ¿Qué vas a hacer?, ¿Te vas a quedar ahí? No, te levantas pero ya sin ánimos, sin ánimos, sin ganas de hacer nada, tan solo de pensar en él, única y exclusivamente en él. Y en tu mente una imagen, justo lo contrario de lo que tu cara demuestra... ¡La imagen de su sonrisa! Entonces suena tu móvil... ¡Un mensaje! Tu corazón late descontrolado, no logras controlar ese sin fin de latidos, de golpe se para tu corazón, despierta, afronta la realidad, no te enviara un mensaje, ¡Ilusa! Ese día se pasa sin ningún tipo de emoción, estás triste... entras en la habitación, te quitas la ropa, te acuestas en la cama con los brazos a los lados, cierras los ojos y todo vuelve a fluir, recuerdas su sonrisa... Te giras, abrazas la almohada que una noche más será tu cómplice, abres una última vez tus ojos y los vuelves a cerrar... ahí está el, en ese punto en el que nadie te lo puede quitar, tan solo los rayos del día siguiente… y entonces, cuando esto sucede, inconsciente, sonríes, feliz...
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